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Cereales: análisis técnico de la campaña 2013-2014

A pesar de la falta de agua en la primavera, cebada entre los cereales, y guisante entre los cultivos alternativos, tuvieron en la última campaña mejores rendimientos que en la media histórica de los diez últimos años, siendo la cebada también más productiva que en la campaña precedente de 2014. La pasada campaña tuvo el segundo registro térmico mayor desde que en 1880 se comenzaran a recoger datos y, a pesar de esa falta de lluvias registrada durante la primavera, en todas las estaciones de la Comunidad Foral aumenta la pluviometría entre un 10% de Aibar y Sesma y un 37% de Pamplona. Las siembras se mantienen parecidas, con un ligero descenso de las cebadas que han pasado de las 140.000 hectáreas de 1987 a las poco más de 80.000 de la última campaña, aumento del trigo para situarse por encima de las 70.000 hectáreas y mantenimiento de la avena sobre las 10.000 hectáreas. Crecen los cultivos alternativos, que se acercan a las 30.000 hectáreas, con aumentos importantes tanto de guisantes como de habas y colza. En cuanto a las recomendaciones para las próximas siembras, los técnicos de INTIA mantienen las mismas variedades para cebada, cultivo liderado por Meseta, que sigue teniendo además los mejores rendimientos en los ensayos si bien son buenos también los resultados de las híbridas que tienen en los secanos frescos su zona de cultivo, abriéndose más el abanico para los trigos, en los que debe tenerse en cuenta también la roya, cada vez más extendida, por los gastos de tratamientos que conlleva.

Los datos, muchas veces, ponen en evidencia las sensaciones. Ya decían muchos agricultores cuando metieron las cosechadoras en los campos que recogían más kilos de los que suponían, noticia siempre buena. Se resintieron más los cultivos de las zonas húmedas, donde la falta de agua de primavera se notó en la cosecha. Porque pluviométricamente, según los datos registrados en las diferentes estaciones de la Comunidad Foral, ha sido un año bastante más lluvioso que la media histórica en todas la zonas, por lo que la humedad que tenía el suelo al acabar el invierno dejó reservas para que el cereal aguantara la falta de precipitaciones posteriores. Un 10% más se registraron en Aibar (de la precipitación media histórica de 556,2 litros a los 609,3 de la pasada campaña) y Sesma (de 354,1 a 389,7 litros), aumentando un 12% Alloz (de 574,3 a 644,5 litros) y por encima del 35% el resto de zonas: Cadreita de 307,2 a 413,6 litros, Tudela de 297,7 a 406,3 litros) y Pamplona de 654,9 a 899,8 litros). Las precipitaciones ya dan una parte de la explicación de rendimientos, que en zonas secas llevaron a la mejor cosecha histórica, según comentó algún gerente. En cuanto a las temperaturas, con una media durante la campaña de 11,54 ºC, se registró la segunda más alta de la historia desde que existen datos (1880), siendo sólo superada por la de 1990.

CEBADA, RENDIMIENTOS Y RECOMENDACIONES
La cebada, como se ha comentado, redujo la superficie de cultivo situándose en 80.000 hectáreas, la superficie menor de las últimas décadas (hasta 2009 estuvo por encima de las 100.000 hectáreas, si bien entre 1993 y 1996 bajó a 90.000 hectáreas).
Los rendimientos pueden calificarse de buenos, porque se acercan a los 4.000 kilos por hectárea, que la sitúan por encima de la media de los últimos diez años y también de la campaña precedente, siendo superiores ligeramente en la cosecha de 2013, según los datos aportados por el técnico de Intia Juan Antonio Lezaun en la Jornada Balance de la Campaña Cerealista 2014-15 celebrada en Olite el pasado 24 de julio.
Por variedades, Meseta sigue liderando el cultivo, con el 72 % de la superficie que tiene un ligero retroceso sobre el pasado año. Posición de indiscutible liderazgo que se explica en la medida que es la que tiene mejores rendimientos en los ensayos de primer año realizados por Intia en secanos semiáridos, siendo ligeramente superada por Nerea (3% más), Hispanic y Orchella (4% más en los ensayos de tres años).
Por ello, técnicos de INTIA comentaron que “no hay ninguna novedad en las recomendaciones”, si bien añadieron que se ha reintroducido Carat para la Baja Montaña. Meseta aparece en el mapa como cebada recomendada para todas las zonas, si bien los técnicos consideraron que “su sitio no es el secano fresco porque penaliza el exceso de humedad”.
También tuvieron una referencia expresa para la cebada híbrida, de seis carreras, que se tiene en cuenta para “los secanos frescos, para los semiáridos no es su sitio. Es un buen material, marca diferencial de rendimientos, pero en zonas frescas, pero hay que ir un poco más allá de la comparación de rendimientos. Hay que sembrar a mitad de dosis que el material convencional, aún así el precio de las semillas es casi 3 veces más. Hay que asumir el riesgo de sembrar a mitad de dosis, el peso específico para ser de seis carreras es interesante, y el descabezado también”.

TRIGOS, ROYA Y RECOMENDACIONES
La superficie de cultivo de trigo ha aumentado en las dos últimas campañas, superando las 70.000 hectáreas, si bien está todavía muy lejos de las más de 90.000 hectáreas de 1994, año en el que superó a las siembra de cebada.
Las condiciones climáticas, que a la salida del invierno hacían pensar a los agricultores que tendrían una cosecha excelente, histórica, rebajaron las previsiones ante la falta de agua de primavera. Los resultados fueron ligeramente inferiores a la media histórica, tal y como se observa en el gráfico, que baja de los 4.500 kilos por hectárea. Cae más si se compara con la cosecha de 2014, en el que la media fue de 5.000 kilos por hectárea, pero supera a la de 2013.
Como ocurre en cebada, hay una variedad líder, claramente dominante, ocupando el 74% de la superficie de cultivo, Camargo. Liderazgo que ha logrado en tres años frente al anterior dominador, Berdún, que supero el 90% de la superficie entre 2005 y 2008. Berdún cae en picado desde 2012, año en el que comienza el ascenso de Camargo, ocupando la pasada campaña sólo el 11% de la superficie.
Esta situación casi monovarietal preocupa mucho a los técnicos porque temen que pueda haber una enfermedad o situación que le afecte, mientras que otras resisten, lo que llevaría a la pérdida total de cosecha. Por ello, lo mismo que anteriormente alertaban respecto a la “berdunmanía” ahora lo hacen sobre Camargo, sobre todo porque “en trigos se han dado pasos adelante muy importantes, con mejoras varietales significativas. Las variedades de ciclo largo se aprovechan del agua que llega pronto. También hay que tener en cuenta las que están protegidas de la roya amarilla, que puede llevar a descensos de entre el 35-45%, si bien los tratamientos están funcionando y la roya está demostrando su gran capacidad de adaptación. No hay otra solución contra la roya que la química, que por suerte es buena, pero debemos tener cuidado, si abusamos, a la resistencia porque estamos pensando ya en tres tratamientos. Por ello, aconsejamos la multivariedad para evitar así resistencia. Hay un grupo de variedades interesantes muy amplio. Tener una variedad es más cómodo para el agricultor y cooperativa, no digo que haya que tener 10 variedades, pero hay que evitar la monovariedad”.
De hecho, en los ensayos de primer año son 21 los trigos que superan a Camargo en rendimientos, en dos años de ensayos le superan dos y en las de tercer año una,, situándose muchas a la par y esperándose que cuando las de primer año superen las tres campañas le adelanten bastantes más.
Basándose en esos rendimientos de los ensayos, y las resistencias y mermas que presentan las diferentes variedades a la roya, Intia introduce, entre las recomendaciones los trigos Sublim, Diamento y Rimbaud en la Baja Montaña; y Alhambra y Marcopolo en la Zona Media.
Sublim lo recomiendan por tener rendimiento alto, siendo de invierno es medio-precoz con final medio, peso específico medio-bajo, tendiendo a dar la extensibilidad que buscan los harineros, teniendo como problema la sensibilidad al mal de pie.
Diamento es un trigo de rendimiento muy alto, ciclo largo y final tardía, con espiga con aristas, peso específico medio-alto sin especiales características harineras. Debe tenerse cuidado en no sembrarlo tarde.
Rimbaud tiene características similares a Sublim si bien no presenta el problema de mal de pie pero no tiene características harineras.
En Marcopolo el problema que detectan es que no haya simiente suficiente para la demanda, porque los resultados piensan los técnicos que podrían llevarlo al liderazgo.
En los ensayos de regadío, es Marcopolo el que se sitúa con los mejores rendimientos el primer año (12.940 kilos por hectárea, 14% más que Camargo), no hay resultados en ensayos de segundo año y en el tercer año sigue siendo el mejor Marcopolo (11% más que Camargo que, con 11.985 kilos por hectárea, se coge como testigo.)

AVENA, SE MANTIENE
La superficie de avena se mantiene estable en las últimas cuatro campañas, con un ligero crecimiento desde las 8.000 hasta casi las 10.000 hectéras.
Sobre la media de los últimos diez años los rendimientos de la última campaña tienen un sustancial descenso, lo mismo que sobre las dos cosechas anteriores que superan con creces los 4.200 kilos por hectárea mientras que en 2015 no se ha llegado a los 3.500 kilos.
También en este cultivo hay una variedad dominante, la Aintree, que ocupa el 78% de la superficie, seguida por Chimene (17%) e Ivory (5%).
Los ensayos de Intia en los tres últimos años, sin embargo, sitúan cinco variedades con mejores rendimientos que Aintree, cuatro de ellas por encima del 20%.
Por ello, los técnicos de Intia incluyen Ivory entre las variedades recomendadas para la Baja Montaña y Zona Media, uniéndose así a la propia Aintree, Chimene y Canyon.
Destacan, de Ivory, el rendimiento medio alto (20% más que Aintree en los ensayos), con cuidado de no sembrarla pronto porque tiene un ciclo de invierno precoz –“variedad muy alternativa”, señalan-, final también precoz, interesante para copos y peso específico alto.

ALTERNATIVOS
Los cultivos alternativos, para las recomendadas rotaciones, van creciendo cada año superando ya ampliamente las 20.000 hectáreas, tal y como se observa en el gráfico de supercies.
Desde 2008 que la colza tocó fondo sube considerablemente, sobre todo en las tres últimas campañas, rozando ya las 8.000 hectáreas, todavía muy lejos de su techo histórico de 1990 que superó las 15.000 hecáreas.
Crecen porcentualmente muchísimo las habas, de poco más de 1.000 hectáreas de 2013 a las 3.000 hectáreas de 2014 y las más de 5.000 hectáreas de la última campaña; lo mismo que el guisante, que más que duplica la superficie en la última campaña al pasar de las poco más de 2.000 hectáreas a las casi 5.000 hectáreas. Precisamente guisante es el único cultivo, junto con la ya citada cebada, que tiene mejores rendimientos que la media histórica de los últimos diez años en la cosecha, al superar ampliamente los 2.000 kilos. Baja ligeramente sobre los resultados de 2014 y aumenta sobre los de 2013.
La única novedad, en cuanto a nuevas recomendaciones, es la inclusión de la variedad Atenzo en colza por su rendimiento medio-alto, floración y grano medio y contenido en grasa alto.

 

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